Sal Nuñez
No todos los que transitamos por los septenios 12º al 14º están de acuerdo conmigo, como no fue unánime el apoyo a Marx/Engels tras su manifiesto de 23 páginas. Y tampoco a las 1,320 palabras redactadas por Jefferson en la Declaración de Independencia, de USA. Hay unos colegas que desean ser excluidos por no respaldarme como portavoz auto adjudicado. En este segmento final y último, exhibo mi punto de vista ante las discrepancias de aquellos que resienten que llame bisagras a quienes optan insistentemente por abandonar el don maravilloso del lenguaje que en un ochentero puede haber culminado para exponerme lo que creativamente procesa su cerebro; y se limitan a enviarme inadulterada la causa intelectual (generada por terceros) de sus tropiezos al deambular en la red. A ellos les pido:
81. No me comparta cada noticia de último minuto como si fuera el fin del mundo. En internet todo es urgente, todo es breaking, todo es escándalo. A los 80 ya entendimos que casi nada es el fin del mundo y que casi todo puede extinguirnos la paciencia. No nos mande diez noticias al día. La que es realmente importante, va a llegar sola y lenta, no por 30 notificaciones no solicitadas.
82. No nos pida que tomemos partido en todas las peleas de internet. Que si es AMLO o el anti-AMLO, que si es Nazi o Populista. No queremos pelearnos con el vecino porque usted vio un pleito en Twitter. Si quiere pelear, pelee usted. Nosotros ya elegimos en qué peleas ya no entrar.
83. No nos quiera salvar de las conspiraciones con otras conspiraciones. Que el gobierno nos miente, que la farmacéutica, que el 5G, que la IA nos va a matar. Ya nos mintieron muchas veces en 80 años. Ya sabemos que nos mienten. No necesitamos que nos mande videos de un señor explicando la verdad oculta. Si tiene una verdad, que sea una que nos deje dormir mejor, no peor.
84. No nos meta a la inteligencia artificial como si fuera nuestro nuevo nieto. Pregúntele a ella, es su LLM, le contesta todo, es como si hablara con alguien. No queremos hablar con alguien que contesta todo. Queremos hablar con alguien que duda, que se equivoca, que se queda callado. La IA no duda y sí se equivoca.
85. No nos explique el futuro como si fuera obligación mudarnos a él. Que el metaverso, que la cripto, que la NFT, que ahora todo será digital. Nosotros ya nos mudamos muchas veces: de casa, de ciudad, de país, de cuerpo. No queremos mudarnos al metaverso. Déjenos terminar de vivir en este verso, que todavía no acabamos de entender su rima. El futuro no nos debe nada y nosotros no le debemos nada al futuro.
86. No nos venda autoayuda de 30 segundos. 5 frases para ser feliz, 7 hábitos de la gente que no envejece, 3 secretos para no tener Alzheimer. A los 80 sabemos que no hay 5 frases para ser feliz. Hay 50 años de aguantarse, de pedir perdón y de volver a empezar. Si quiere ayudarnos: mándenos tiempo.
87. No nos recete mindfulness como si fuera aspirina.
Ya sabemos respirar. Llevamos 80 años haciéndolo. No necesitamos app que nos diga inhala, exhala con voz de Alexa. Lo que necesitamos es que no nos interrumpan la respiración con pendientes. El silencio que nos piden que compremos con una suscripción, lo tenemos gratis si nos dejan solos 10 minutos mirando un árbol.
88. No nos quiera volver veganos, carnívoros, keto, ayunadores por YouTube. Cada semana una dieta que salva al mundo nos culpa de todo. A los 80 comer es memoria, no ideología. Si usted quiere salvar al planeta con su plato, sálvelo. Nosotros ya salvamos a nuestra familia con lo que había en la olla. No nos sermonee cada comida. Comer juntos no debería nunca ser un debate.
89. No nos traiga chismes de famosos como si fueran familia nuestra. Que se divorció fulano, que dijo mengana, que cancelaron a perengano. No los conocemos. No queremos conocerlos. Tenemos suficientes chismes reales en la familia como para ocupar la cabeza con chismes de gente que cobra por hacer chismes.
90. No nos use para dar lástima ni para dar likes. No me tome una foto mientras duermo y escriba en el texto: mi abuelo ya no es el mismo o un video donde bailo y el mensaje diga: aún tiene pila. No somos contenido. No somos campaña de valora a tus viejos. Somos personas. Si nos quiere valorar, valore sin cámara. El amor que necesita un público no es amor, es teatro.
91. No nos pida que opinemos de todo lo que opina internet. ¿Qué opina del lenguaje inclusivo? ¿Del aborto? ¿Del presidente? ¿De la marcha? Podemos opinar, claro. Pero no tenemos que opinar de todo hoy y ahora. A los 80 aprendimos que opinar de todo es la forma más rápida de no pensar en nada. Déjenos opinar de lo que nos importa hoy: si va a llover, si la lengua no está sobre cocida o la pasta blanda.
92. No nos mande cadenas de oración, de miedo ni de esperanza obligatoria. No somos estúpidos para creer que si no compartimos lo que nos envía se interrumpirá el circulo virtuoso._ No necesitamos amenazas espirituales por WhatsApp.
93. No nos quiera convertir en influencers de la vejez.
Debería abrir su canal, contar sus historias, usted sería viral. Desarrolle su pdcast. No queremos ser virales. Queremos ser visitados. Lo viral dura 24 horas y deja vacío. La visita dura una tarde y deja lleno. No nos pida que actuemos de viejos sabios para su público. Déjenos ser viejos a secas para nuestra gente.
94. No nos explique nuestra propia época con un video de 3 minutos. Así era en los 60, mira este TikTok. No. Así no era. Era más lento, más largo, más contradictorio. No nos resuma nuestra juventud en un clip con música. Si quiere saber cómo era, pregúntenos y aguante la versión de una hora, con pausas, con contradicciones. Nuestra época no cabe en su formato.
95. No nos traiga cada nuevo miedo del mundo. Que la IA va a dejar a nuestros hijos sin trabajo, que el clima nos va a matar en 5 años, que viene otra pandemia peor... Ya vivimos con miedo muchas veces y seguimos aquí. No necesitamos más miedo, necesitamos más risa. Pero no envíe videos nudistas o pornográficos. No tienen interés alguno de nuestra parte.
96. No nos quiera curar la soledad con un grupo de WhatsApp. La soledad no se cura amontonando soledades. Se cura con una visita, con un vínculo de a dos. No nos meta a grupos. Sáquennos a la calle, a la banca, al mercado. Un saludo real de la vecina vale más que 200 buenos días con flores virtuales.
97. No nos quite el derecho a no estar informados de todo. A los 80 tenemos derecho a no saber quién quedó triunfador. No saber también es paz. Y la paz a los 80 es más valiosa que la información. Si no sabemos algo, no nos avergüence. Protéjanos ese no saber. Es un lujo que nos ganamos.
98. No nos pida que dejemos legado digital. Escriba sus memorias en video, deje su huella en la nube. Nuestra huella ya está en hijos, amigos, nietos, familiares, excompañeros de escuela o de trabajo. No necesitamos dejar huella en el internet, se borra. Lo que dejamos en la gente, no.
99. No nos trate como si fuéramos de otro planeta. Trátenos como si fuéramos de otro tiempo en el mismo planeta. No somos analfabetas digitales, somos nativos de otro tiempo. Hablamos otro idioma del tiempo: más lento, más repetido, más de sobremesa. No necesitamos traductor, necesitamos intérprete paciente. Alguien que diga: no está desactualizado, está en otro huso horario vital. Y espere a que ese huso se sincronice.
*100. No nos tenga lástima, no nos tenga miedo, no nos tenga como tarea. Téngannos cerca, si quiere, y si no quiere, déjennos en paz. Somos personas que ya hicimos casi todo y que ahora queremos hacer poco y bien: cocinar lo que nos place, comer sin culpa, dormir sin pastilla nueva, hablar sin ser corregidos, mirar sin ser medidos, recordar sin ser grabados, aburrirnos sin ser rescatados, querer a nuestros nietos sin ser explicados.
101. No nos traten con pincitas. (Enviado por un lector resentido porque los viejos no entendemos de música electrónica. Como nuestros padres no entendían de The Beatles, y nuestros abuelos no entendían del Tango). A pesar de estos 100 puntos, nosotros estamos felizmente dispuestos a interactuar con el resto de las generaciones sabiendo que no sabrán lo que uno vive, siente, piensa, hasta que uno llegue a nuestra edad pero es mejor intentar interactuar con nosotros en vez de evitar, condecorar, condescender, o de estar preocupado en violar uno de los previos 100 puntos. (AS A JOKE).