Sal Nuñez
Con este proverbio que significa que una universidad no puede darle a nadie lo que le negó la naturaleza (inteligencia, memoria, capacidad de aprendizaje) me respondió socarronamente el profesor Enrique Garza Valdivia (EGV) cuando le reclamé porqué nunca me calificó con 10.0 en las clases de matemáticas que él impartió en el ITESM por más de 30 años. Era su forma táctil de decirme que los ½pendejos nunca sacamos 10.0 en sus clases de ecuaciones diferenciales. Así inició su primera visita a mi oficina para el posible proyecto conjunto que le expuse:
Delphi quiere un estudio demográfico que le reporte el número de familias de más de 5 miembros que viven a 0.5, 1.0, 1.5, y 2.0 kilómetros de varios terrenos disponibles. Planea adquirir el que les reportemos como más favorable por la densidad demográfica para instalar una planta de ensamble manual que emplearía a 5000 trabajadores. Entiendo que usted desarrolló un modelo de proyección estadística, en base a un muestreo, que puede ser usado confiablemente en este caso, que evita levantar un censo casa por casa, y que puede ser elaborado en corto tiempo.
Así es, si quieres te lo explico. Me dijo comiendo de la bolsa de papitas con las que había entrado a mi oficina.
Luego que usted regrese de comerse su botana allá afuera. Salga por favor. Le respondí. En esta oficina tengo prohibido comer porque el edificio alberga cucarachas de última generación que todavía no nos invaden y usted parece decidido a convocarlas con las migajas que derrama al piso.
Con perpleja humildad iba a salir de mi oficina, pero lo contuvo el estruendo de mi carcajada.
¡Así me corría usted del salón por la misma falta: Quid Pro Quo. Esperé pacientemente 25 años para desquitarme de su Lo que natura non da!
Montada en el humor, a partir de entonces nació una relación de trabajo por proyecto que prevaleció por diez años en los que ambos fuimos bien remunerados. Lo recuerdo hoy, porque el profesor EGV bien podría asesorarme con datos estadísticos que no localizo en el internet tal vez porque se cumple su adagio y ahora en la vejez avancé al nivel ¾pendejo. En mi generación estudiantil nos referíamos a él como la pera porque el perímetro de sus hombros era 50% menor que el de su abdomen, mismo que era 50% menor que el de sus caderas: medidas fuera de consideración estadistica. Demasiadas palabras. Pude decir que era mucho más nalgón que cualquiera de nosotros y eso bastaba para apoyar su apodo de la pera. A falta de mi añorado EGV, tal vez mi lector-amigo, el Dr. RGMB (quien muy probablemente tomó cursos con la pera recibiendo calificaciones de 10.0) me pueda asesorar para entender estos datos demográficos sobre: A = Hijos concebidos fuera de matrimonio. B = Hijos criados por madre divorciada.
Estados Unidos http://www.pewresearch.org
Boomers (1946-1964) A ~ 18% B ~ 40%
Generación X (1965-1980) A ~ 29% B ~ 33%
Milenials (1981-1996) A ~ 33% B ~ 23%
Generacion Z (1997-2002) A ~ 41% B ~ 27%
México http://www.inegi.org.mx
Boomers (1946-1964) A ~ 7% B ~ 15%
Generación X (1965-1980) A ~ 9% B ~ 27%
Milenials (1981-1996) A ~ 11% B ~ 33%
Generacion Z (1997-2002) A ~ 13% B ~ 39%
China http://www.researchgate.net
Boomers (1946-1964) A ~ 0% B ~ 0%
Generación X (1965-1980) A ~ 2% B ~ 1%
Milenials (1981-1996) A ~ 5% B ~ 2%
Generacion Z (1997-2002) A ~ 9% B ~ 9%
Aludo a RGMB en la relevancia de estas cifras, porque hace días me contó que a uno de sus nietos le interesa China y me pidió una lista de libros recomendable. No le di ninguna porque no creo que le funcionen al objetivo de su nieto; pues ningún marco de medición o análisis occidental utilizado sin filtro es aplicable a China. Por eso hoy decidí esbozar varios filtros y compartir las cifras anteriores que reflejan el peso intangible de la cultura en la conducta de los ciudadanos de los tres países. Le propuse a RGMB que su nieto viera diez películas hechas en China para que mejore la comprensión de su ignorancia, pero ya no recibí eco a mi retroalimentación. Terco que soy, regreso al asunto tratando hoy los contrastes con Occidente que ha tenido la vinculación social en China. Nada que ver con lo que hayamos visto en México o en Estados Unidos.
La méi pó (casamentera) es la pieza que une todo lo que vincula a familias que buscan combinar su ADN en la mayoría de las regiones de China, Hong Kong, Taiwán, y Singapur no es un Cupido Romántico, es una ingeniera social. No es una anciana chismosa, es una profesionista con licencia hasta 1949. Su trabajo no era juntar enamorados, era evitar divorcios. Mientras en Occidente se busca pasión compatible o armonización económica; en la China tradicional buscan estabilidad compatible. La pasión se consideraba peligrosa porque se acaba; la estabilidad no. Su método ordinario empieza con la investigación. No pregunta ¿qué te gusta?, pregunta ¿qué necesitas? Llega a la casa con la carta astral de cada par de prospectos que incluye: año, mes, día, y hora de nacimiento y su correspondiente signo zodiacal único entre los 60 posibles: 12 animales en cinco variedades cada uno. Con eso expone la compatibilidad astronómica. No es un horóscopo de revista, tipo Walter Mercado. Es un cálculo de 12 animales de 5 elementos: madera, fuego, tierra, metal, y agua. Si uno es fuego fuerte y el otro también advierte a las familias sobre la inconveniencia de la vinculación doméstica, aunque estén enamorados. Dos fuegos se queman. Necesitan agua que apague por lo menos a uno. Personalizo para ejemplificar:
Yo soy Perro de Fuego (1946). Geo es Perra de Tierra (1958). Somos dos perros juntos, el mismo animal, 12 años exactos. Eso ya es un buen auspicio. En el ciclo chino, 12 años es un ciclo completo. Yo cierro en donde ella empieza. El Perro es lealtad, territorio, protección de la manada. Dos Perros no se traicionan nunca. Es la pareja que dura porque ninguno de los dos abandona la casa, aunque haya tormenta. Hay quienes piensan que dos del mismo signo chocan. No es el caso. Perro con Perro es doble guardián. Uno cuida de día, otro de noche. Pero donde está la compatibilidad real es que yo soy de fuego resiliente, de horno, que calienta hogar en invierno. Tomo la iniciativa, ladro primero para avisar. Geo es Perra de Tierra de montaña, firme. Es la que contiene, y cuida, la que da forma. En los 5 elementos, Fuego genera Tierra. Literalmente: el fuego quema y deja ceniza que se vuelve tierra fértil. Yo la alimento. Sin mi fuego, su tierra es fría. Pero sin la tierra de ella, mi fuego se dispersa y se apaga. Uno aporta energía. La otra erige la estructura. Yo la ayudo a florecer. Ella me impide quemarme y mantiene la armonía. 12 años de diferencia en occidente se ve grande. En el sistema chino es ideal: si uno es un ciclo completo mayor, puede guiar sin competir. Dos Perros con 12 años en muchas situaciones se comportan como maestro y aprendiz; con el paso del tiempo actúan como manada. Ya pasamos tres veces la prueba más dura para dos Perros: el año del Dragón, que choca con Perro: 2000, 2012, y 2024 fueron Dragones. De aquí al 2036 (por lo menos) ya nada nos separa. No por pasión, sino porque tenemos lealtades complementarias.
La méi pó China investiga a la familia, no a la persona. Pasa 3 días en cada casa observando la vida intramuros de cada familia, ya que muchas de las formas de relacionarse habrán de ser transferidas al hogar del futuro matrimonio. Observa si la madre grita, si el padre bebe, si la abuela está sana, qué festejan y qué reprueban, cómo tratan a los vecinos, e invitados, si la mesa redonda donde comen es ruidosa o callada… Porque en China no te casas con una persona, te casas con una red de contactos; es la base del sistema guanxi. Si la familia de ella come con la boca cerrada y en silencio y la de él es ruidosa comiendo con la boca abierta para halagar al cocinero y a la anfitriona, la méi pó no recomienda boda. No por discriminación, por incompatibilidad de mesa. Porque intuye que a los 2 años el matrimonio explotará. No importa si hay química sexual. La química de mesa es mucho más importante.
(Continuará).