Entrega 14

Sal Nuñez

En este tiempo presente

En que ya estoy jubilado

Escribo estos octetos

Para quienes son del gremio.

Es solo un divertimento

De pretensión literaria

Para entretener tu ocio

Cuando te sobre tu tiempo.

En la lengua castellana

Contribuye a la memoria

El verso octosilábico.

(En éste contarás nueve

Por las reglas de sintaxis).

Es fácil de recordar.

(En éste contarás siete

Por las razones ya dichas).

El castellano vernáculo

Se escucha más melodioso

Cantado o recitado

Hilado en ocho sílabas.

Si termina en esdrújulas

Debes aceptarle una

Para mantener el ritmo.

Habrá que dejarlo en nueve.

Si termina en agudas,

Hay que dejarlo en siete.

En estos versos que siguen

Hay frases heptasilábicas

Si terminan en acento.

Evocando a Atahualpa

Porque ya llegué a su edad:

"No necesito silencio,

Ya no tengo en quién pensar.

Tenía pero hace tiempo.

Ahora ya no tengo más."

Sigo con el tema "viejo'.

Tcherkasky escribió la letra

De la que hoy cantan muchos:

"La edad se le vino encima

Sin carnaval ni comparsa.

El dolor lo lleva dentro.

Y tiene historias sin tiempo.

Viejo, mi querido viejo.

Ahora ya camina lerdo.

Como perdonando el viento."

Jorge Luis Borges decía:

"La vejez, que es olvido,

Llega con mudo sigilo.

Y me borra los recuerdos.

Y me apaga los deseos."

Pablo Neruda reitera:

"Tardía etapa de vida.

Fruto que se cae del árbol,

Lleno de sabiduría,

Y de arrugas en el alma."

Y Darío el nicaragüense:

"La vejez llega, y con ella,

La melancolía y la calma,

El recuerdo de lo ido,

Y la sombra del futuro."

Replica Antonio Machado:

"La vejez es un invierno,

Que llega sin primavera,

Y la muerte es un río,

Que nos lleva a la nada."

Y le agrega Benedetti:

"Viejo el mar que se agiganta.

Viejo el sol que aún calienta.

La tierra que esparce vida.

La luna que siempre vuelve.

Y el amor que nos alienta.

Nosotros no somos viejos

Sólo se nos hizo tarde."

Musicaliza Serrat:

"Y después de darlo todo,

En justa correspondencia,

Todo estuviese pagado

Y el carné de jubilado

Abriese todas las puertas".

Se entromete José Alfredo:

"Yo sé bien que estoy afuera

Pero el día que yo me muera

Sé que tendrás que llorar."

No padezco misoginia

Más no encontré poemas

De poetas femeninas

Que traten de la vejez.

Creo que esto se debe

A mí negligencia artificial.

Para no hacer excepción

Usé el nuevo artificio

De la llamada IA.

Creo que aún es imperfecta.

Pedí muestras de Sor Juana

Sobre el tema que me ocupa.

¡Brotaron distorsionadas

Sus famosas redondillas!

Hembras tercas que achacáis

Toda la culpa al varón

Cuando el humilde cabrón

No completa ni pa'l maíz.

Al bueno no se las dan

Y menos si es sincero

A todos les ponen pero

A menos que sea un galán.

Buscáis hombres diferentes

Que os apoyen sin reproche.

Mas desnudos y de noche

Los juzgáis muy prepotentes.

Con las amigas de lejos

En complot hacéis la lucha

De buscar lana, y mucha,

En poder de pretendejos.

Procuráis un tal por cual

Mientras billetes os dé

Y aunque os trate muy bien

Lo acusáis de animal.

Os metéis a negociar

Con clientes de suerte seca

Donde el que paga no peca

O se os va sin pagar.

Vuestros caprichos cumplidos:

Casa, joyas, cirugías...

La rutina os hastía

Y os quejáis de los maridos.

¿Por qué creéis que morimos

Siempre antes que vosotros?

Porque acabáis con nosotros

O de plano nos rendimos.

Aguantaos y no jodáis

Que no padecéis cual decís

Pues toda la vida mentís

Y con la herencia os quedáis.

O si no, con altivez,

E inmunes a las lisonjas

Convertíos ya en monjas

Como la erudita Inés.

Tal vez es mi celular.

O mi torpeza al usarlo.

De seguro es mi edad

Abstinente de quehaceres.


← Volver a las entregas