Entrega 17

Sal Nuñez

En realidad somos unos intrusos, invasores, aguerridos, prepotentes, que nos establecimos en el habitat silvestre de millones de insectos que han habitado esta zona durante millones de años. Cuyas especies suman más del 70% de las que vivimos en el planeta, cuya población es matemáticamente incontable, y cuya biomasa supera a todas las demás. Moralmente, siendo advenedizos, nos corresponde convivir con los residentes ya establecidos que nos circundan, no extinguirlos. Más aún si en la mayoría de nuestra vida decidimos vivir en ciudades y ahora escogimos su territorio para envejecer hasta las últimas consecuencias.

Dentro de casa hemos encontrado aquí en la orilla noroeste de San Antonio, diez diferentes variedades de insectos voladores, y otros diez rastreros. En el jardín: el doble de ambas. Por lo cual, impelido por mi vocación neutral y pacifista, dedico una parte de mi tiempo al estudio de la entomología para cohabitar en democratica paz con las mayorías del vecindario. Lo primero que advertimos es que estar junto a mi esposa en el jardín, me favorece ineludiblemente. Pues su tipo de sangre es O, sumamente apetitosa para las mosquitas hembras en vías de reproducción. Los mosquitos macho son vegetarianos. La piel de Geo magnetiza a las mosquitas que desinhibidamente la atacan como diminutos kamikaze. Mi tipo de sangre es A. Se me acercan sólo cuando no está ella. Y ella se aleja de mí cuando no me baño, por lo que las mosquitas indirectamente me fomentan mejores hábitos de higiene personal para que nuestra unión no se aparte y sea yo presa secundaria de las mosquitas. Primera lección de entomología aprendida que fortalece nuestro vínculo conyugal.

También descubrimos que la efectividad de un insecticida no es tan amplia como uno lo desea. Compramos un bote en aerosol de la marca popular que utilizábamos en Monterrey pensando que actuaría con los insectos como hizo Santa Anna en El Álamo. Concluímos que "Casa y Jardín" mata moscas regias, y hormigas mantequeras (asqueles les llaman en Durango, donde a los mosquitos les llaman moyotes). Pero no ahuyenta ni mata a sus parientes texanos. Tras el segundo alacrán que huyó burlón meneando la cola como la vaca lechera, comenté el incidente con los expertos en la materia. Me dijeron "échales polvo de avión, es lo que hacemos acá en Durango". De inmediato entré en Amazon: nada. Luego en Home Depot: cero. Consulté al oráculo de Google, y a la Inteligencia Artificial. Nada en castellano como 'polvo de avión' ni en inglés como 'airplane dust', tampoco como 'jet powder', ni como 'flying flour', o 'Boing talc'. Iba a reclamarle a mi paisano cuando me dijo: "Dice mi mujer que no los mata, sólo los espanta.'

No me desanimé por completo. Después de todo siempre les he tenido un temeroso respeto. Más ahora que estoy donde ellos han vivido por millones de años. Tenazmente busqué videos sobre lo que me dijeron se usa en los hogares de la ciudad de Durango. Mundialmente famosa por estos arácnidos de cola chorizera y lanceta de garfio. Donde hace 100 años sintetizaron el suero que impide la muerte por piquete de alacrán, los Dres. Isauro Venzor y Carlos León de la Peña. Sentí que estaba en la ruta correcta asesorado por entrañables, infalibles, e incondicionales amigos que solidarios acompañaban a distancia una más de mis tribulaciones.

Invité a mi esposa a ver clips en YouTube. Un noticiario de Torreón reporta el grave envenenamiento de una familia entera cuya jefa confundió al polvo de avión con el royal que le puso a la masa de las gorditas que luego cocinó.

Otro noticiario de Ciudad Juárez reportó la venta prohibida de polvo de avión que los mexicanos residentes en El Paso compran al sur de la frontera porque el uso quedó prohibido en todo Estados Unidos el año 2012.

En uno de los vídeos alcancé, finalmente, a identificar el principio activo. Usando IA encontré esto que ahora reproduzco tal cual:

"El metil parathion es un insecticida organofosforado utilizado para controlar una amplia variedad de plagas en cultivos agrícolas. Es un compuesto tóxico que actúa sobre el sistema nervioso de los insectos, inhibiendo la enzima acetilcolinesterasa y causando su muerte.

El metil parathion se utiliza principalmente para controlar plagas en cultivos como algodón, frutas, verduras y cereales. Sin embargo, su uso está regulado en muchos países debido a su alta toxicidad y potencial impacto en la salud humana y el medio ambiente.

Algunos de los riesgos asociados con el metil parathion incluyen:

- Toxicidad aguda: puede causar envenenamiento grave y muerte si se ingiere, inhala o entra en contacto con la piel.

- Efectos a largo plazo: exposición prolongada puede causar problemas neurológicos, reproductivos y cáncer.

- Contaminación ambiental: puede persistir en el medio ambiente y afectar a la vida silvestre.

Debido a estos riesgos, el uso de metil parathion está sujeto a regulaciones estrictas en muchos países. Es importante manejarlo con precaución y seguir las instrucciones de seguridad para minimizar los riesgos."

En Amazon encontré el producto "Harris - Scorpion Killer" (nada qué ver con Kámala quien debió haber rociado a Trump con esto). Su ingrediente activo es soluble en agua y está aprobado por su bajo nivel de toxicidad en humanos: Deltamethrin. Fue inventado en 1922. Rocié con él el borde perimetral de toda la placa de concreto donde está construida está casa con estructura de madera, exteriores de PVC, paredes de tablaroca, y piso de vinilo. También usé el aspersor en las rejillas del aire acondicionado y en los intersticios de las puertas que dan al exterior. Resultado: 6 alacranes y 24 grillos invasores muertos por intentar ingresar a dónde no debían. Yo soy de culto tranquilo. Ellos de culto agresivo. Si yo no les toco el culto ¿Porqué atentan contra el mío?

Éste si es un genuino consejo de un viejo emigrado de su terruño, dedicado a los amigos y familiares que ahí viven.


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