Entrega 6

Sal Nuñez

Todos en la vida asumimos papeles o roles impuestos, por las costumbres de nuestro medio o por convencimiento de que debemos comportarnos de tal o cual manera. Desde la infancia asociamos la calidad de nuestra interpretación de un determinado papel, con la madurez. Si en un ambiente de seriedad, así nos conducimos, dicen los adultos: "qué madurez tiene a pesar de su corta edad".

A partir de entonces también nos dicen: "pórtate como debe ser, ya no eres un bebé'. Dan por hecho que sabemos de antemano cuál es el papel que nos corresponde interpretar y cómo demostrarlo. Nos ponen ejemplos señalando otros niños que se portan 'como debe ser' y nos adjetivan como ridículos si exhibimos un comportamiento propio de otros de menor edad. O nos alaban si parecemos adultos.

La situación se invierte cuando nos jubilamos. Cuando ya no tenemos el apremio de representar el papel de gerente, maestra, ingeniero

proveedor, educador, médico, abogado, piloto, enfermera, policía, padre, o madre. Los más jóvenes (a veces nuestros hijos, hijas, nueras, yernos) nos definen con expresiones que coartan o limitan nuestras iniciativas por ser distintos, por ejercer nuestra voluntad, por emplear nuestro excedente de tiempo disponible en una etapa en que nuestras responsabilidades son muy pocas. Nos dicen:

- usted ya no está para eso

- compórtese como corresponde

- eso no le queda

- ¿de cuándo acá se le ocurrió?

- usted no es así

- sea un buen abuelo

Y aflautando la voz les dicen a los niños

- abraza a tu abuelito

- dale un beso a tu abuelito

- ¿a poco no está bonito lo que te hizo tu nieto con tanto cariño?

Socialmente nos indican que nuestro comportamiento debe enmarcarse en el rol de abuelo. Que no podemos ser como queremos. Que nos llegó el período en el que debemos sembrar en los nietos una imágen clásica pero privada del abuelo. Los roles son funciones atribuidas a una persona en determinadas situaciones o circunstancias. Ha de actuar o comportarse de acuerdo a unas pautas y para cumplir ciertas expectativas. En este sentido, un actor puede representar el rol de malvado en una obra de teatro infantil. Un político puede ejercer el rol de vocero de su partido. Un periodista puede realizar el rol de entrevistador en un programa de televisión. Un tío puede desempeñar el rol de padre con su sobrino.

Un rol es una construcción social que guía el comportamiento y las expectativas en diferentes contextos. Los roles no son estáticos, sino que evolucionan con el tiempo y varían según las circunstancias y las culturas. El mismo individuo puede desempeñar diferentes roles en distintos contextos (por ejemplo, ser padre en casa y empleado en el trabajo). Son producto de las normas, valores y expectativas de una sociedad determinada. Se aprenden a través de la socialización, la observación y la experiencia. Se definen en relación con otros roles (por ejemplo, un profesor en relación con sus estudiantes). Cada rol conlleva una serie de expectativas sobre cómo debe comportarse la persona que lo desempeña. A los viejos esto nos limita, nos atrofia, nos coarta, acelera nuestro deterioro mental. A menos que ofenda o desilusione a quien me pida que asuma lo establecido para un conocido rol social, evito hacerlo.

Los roles sociales determinan cómo se espera que se relacionen los individuos entre sí y con ciertas instituciones sociales como la familia, la educación, la religión, la política o la economía. Cada institución social se rige por unas normas o pautas específicas que el individuo debe respetar con el fin de no ser rechazado o excluido. Pues un comportamiento distinto a este genera, por lo general, ciertas sanciones sociales.

En los últimos 3 años he sido vetado socialmente de círculos sociales donde predominan mujeres de la clase media en CDMX, GTO, MTY, y QRO. Por ser:

Autónomo en mis decisiones

Positivo en mi visión al futuro

Informado por medios neutrales

Politizado desde 1961

Desarrollado intelectualmente

Tolerante del que opina diferente

Y por aceptarme cual soy

No envidiar ni celar

Ser ciudadano de donde como

Ser psicológicamente sano

Tener pensamientos originales

Cultivarme de la historia imparcial

Y guiar mi conducta en base a un propósito altruista.

Lo cual me impide asumir fácilmente roles impuestos por grupos sociales, votar por candidatos que ellos votan o llenarme de pesimismo de los que piensan que México es una cloaca populista.


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